Salud pública y monitoreo epidemiológico

Investigadores mendocinos analizaron la circulación del SARS-CoV-2 a través de aguas residuales

Un estudio realizado por un equipo del Instituto de Histología y Embriología de Mendoza demostró cómo el análisis de aguas residuales permitió identificar “hot spots” de casos durante la epidemia de COVID-19 y cómo pasó a una fase endémica en la actualidad.


El trabajo analizó muestras recolectadas entre enero y junio de 2021 en distintos puntos del departamento de Las Heras, Mendoza

Durante la pandemia de COVID-19, el seguimiento de los casos positivos fue una de las principales herramientas para comprender cómo avanzaba el virus en la población. Sin embargo, además de los diagnósticos clínicos, existió otra fuente de información capaz de revelar la circulación del SARS-CoV-2, incluso antes de que aumentaran los casos clínicos confirmados: las aguas residuales.

Un equipo de investigación del Instituto de Histología y Embriología de Mendoza llevó adelante un estudio epidemiológico basado en aguas residuales, una estrategia que permite detectar material genético viral eliminado por las personas a través de desechos cloacales y utilizar esa información para monitorear la circulación comunitaria del virus.

El trabajo analizó, por un lado, muestras recolectadas entre enero y junio de 2021 en distintos puntos del departamento de Las Heras, Mendoza, incluyendo pozos de registro de alcantarillado y plantas de tratamiento de aguas residuales. Además, el equipo realizó un seguimiento a largo plazo en la planta Campo Espejo, comparando el comportamiento viral durante la etapa epidémica de la COVID-19 y años posteriores, cuando la enfermedad pasó a una circulación más estable o endémica.

Para realizar el estudio, las partículas virales presentes en las muestras fueron concentradas mediante técnicas fisicoquímicas y posteriormente analizadas utilizando RT-qPCR, una metodología molecular altamente sensible que permite detectar y cuantificar fragmentos de ARN viral.

Los resultados mostraron que el ARN del SARS-CoV-2 podía detectarse de manera consistente en las aguas residuales y, en muchos casos, los aumentos de carga viral aparecían antes que el incremento de casos diagnosticados clínicamente. Esto confirma el valor de la epidemiología basada en aguas residuales como sistema de alerta temprana para la salud pública.

El análisis también permitió identificar diferencias entre zonas urbanas específicas. Mientras el muestreo en puntos localizados del sistema cloacal ayudó a detectar focos de circulación viral en determinados sectores, el monitoreo en plantas de tratamiento permitió observar tendencias epidemiológicas generales a nivel poblacional.

Otro de los hallazgos relevantes fue observar cómo cambió la circulación viral con el paso del tiempo. Durante la etapa epidémica, las cargas virales detectadas en aguas residuales eran elevadas y acompañaban los brotes de COVID-19. En cambio, en los años más recientes, el virus continuó detectándose de manera intermitente y en niveles más bajos, reflejando la transición hacia una circulación endémica.

Los investigadores destacan que este tipo de vigilancia epidemiológica representa una herramienta complementaria de gran valor para monitorear enfermedades infecciosas a nivel comunitario. Además, permite detectar tendencias de circulación viral de forma temprana y ofrece información poblacional sin necesidad de realizar testeos individuales masivos.

El investigador del IHEM Maximiliano Giraud Billou, uno de los autores del trabajo, explicó: “La epidemiología basada en aguas residuales (EBAR) puede ser una herramienta útil para hacer vigilancia poblacional de la aparición de distintos patógenos emergentes, evaluar características de los mismos como la resistencia a antimicrobianos o también hacer un monitoreo del consumo poblacional de fármacos, drogas de abuso, antibióticos y otros compuestos bioactivos relevantes para la salud humana. La EBAR permite generar sistemas de alerta temprana para la toma de decisiones epidemiológicas en tiempo real y fortalece estrategias integradas bajo el enfoque “Una Salud” (One Health), al vincular salud humana, animal y ambiental mediante el análisis continuo de biomarcadores presentes en matrices hídricas urbanas y naturales”.

Este estudio en particular, aporta evidencia sobre la utilidad de combinar distintos puntos de muestreo dentro de la red cloacal para mejorar la resolución espacial y temporal del monitoreo epidemiológico, fortaleciendo así las estrategias de vigilancia sanitaria y preparación frente a futuros brotes infecciosos.

Referencia bibliográfica

  • Título: Spatiotemporal Surveillance of SARS-CoV-2 in Wastewater: Comparative Analysis of Viral Loads in Sewer and Treatment Plant Samples from Las Heras, Mendoza, Argentina (2020–2025)
  • Autores: Israel Anibal Vega* and Maximiliano Giraud-Billoud*
  • Fecha: 19/02/2026
  • Revista: COVID (MDPI)
  • DOI: https://doi.org/10.3390/covid6020031