LABORATORIO DE RESPUESTAS A ESTRESORES AMBIENTALES
Responsable Dr. Maximiliano Giraud Billaud
El Laboratorio de Respuestas a Estresores Ambientales (LabREAmb) se dedica al estudio de los efectos que diversos estresores y tóxicos ambientales producen en animales. El análisis de distintas respuestas permite una mejor comprensión de los mecanismos fisiológicos involucrados en la adaptación a condiciones adversas.
Aunque existen más de 70 organismos modelo entre procariotas y eucariotas, en el caso de los gasterópodos, además del ampliamente estudiado Aplysia californica en neurobiología, Pomacea canaliculata se ha posicionado como un organismo modelo clave para investigaciones en distintos niveles de organización biológica, desde el celular hasta el molecular. Su relevancia radica en sus características biológicas y prácticas, que incluyen un ciclo de vida corto, facilidad de cultivo y manipulación, además de un creciente acervo de información molecular, con estudios transcriptómicos, proteómicos y genómicos disponibles. Con más de 20 años de trayectoria, hemos empleado con frecuencia esta especie para llevar adelante estudios de ecofisiología y toxicología ambiental.
Desde la pandemia por COVID-19, el laboratorio ha incorporado nuevas líneas de investigación relacionadas con la circulación de patógenos emergentes y la identificación de bacterias resistentes a antibióticos en la población. A través de la epidemiología basada en aguas residuales, buscamos comprender mejor estos fenómenos y su impacto en la salud pública. Además, investigamos el potencial de la reutilización de aguas de efluentes como una estrategia sostenible para la optimización del recurso hídrico, de especial interés en regiones con escasez de agua, como es la provincia de Mendoza, Argentina.
Líneas de investigación
1) Respuestas fisiológicas al estrés asociado al hipometabolismo
Esta línea de investigación estudia las estrategias que utiliza P. canaliculata para tolerar condiciones ambientales adversas, como la exposición a temperaturas extremas y la desecación, lo que induce estados de quiescencia e hipometabolismo. En este tipo de condición, este molusco emplea la Preparación para el Estrés Oxidativo como estrategia para minimizar el daño por estrés oxidativo ante la reactivación cuando las condiciones ambientales vuelven a ser favorables. Dado que esta estrategia ha sido descrita en más de 100 especies de animales, su estudio, desde la perspectiva de la fisiología comparada, es de interés global. La caracterización de estas respuestas adaptativas podría tener aplicaciones médicas, como en el trasplante de órganos y patologías relacionadas con hipoxia e isquemia/reperfusión.

2) Estudio de biomarcadores de tóxicos ambientales: Respuestas por exposición a pesticidas y disruptores endócrinos en el agua.
El agua es un recurso finito esencial para la vida y la producción, especialmente en la agricultura, donde su uso intensivo y las prácticas no sostenibles afectan su disponibilidad y calidad. En Argentina, el alto consumo de plaguicidas contamina los cuerpos de agua, lo que exige un monitoreo especializado que combine métodos químicos y biológicos. En este contexto, los organismos bioindicadores acuáticos, como los moluscos, ofrecen una herramienta útil para evaluar la calidad del agua. Pomacea canaliculata es una especie dulceacuícola ampliamente distribuida a nivel mundial y que ha sido objeto de múltiples estudios relacionados a la exposición de distintos compuestos tóxicos y las respuestas provocadas por estos, que pueden ser empleados como biomarcadores de contaminación ambiental, lo que tiene potenciales aplicaciones traslacionales en la salud y saneamiento ambiental.

3) Epidemiología basada en el estudio de aguas residuales
El estudio de aguas residuales, surgido alrededor del año 2000 como herramienta epidemiológica, permite analizar la salud poblacional, hábitos y exposición a contaminantes. Esta metodología facilita comparaciones entre ciudades y regiones, contribuyendo al monitoreo de enfermedades y biomarcadores. En los últimos años, nuestro laboratorio ha participado en la identificación de patógenos en aguas residuales, incluyendo virus como SARS-CoV-2 y HAV, como así también de bacterias resistentes a antibióticos, aportando información clave para la salud pública y el medio ambiente.

