Ciencia que transforma el conocimiento en salud

Día Internacional del ADN: el lenguaje de la vida que impulsa la investigación biomédica

Una fecha en la cual se conmemora el descubrimiento de la estructura del ADN, un hito que revolucionó la ciencia y abrió el camino a avances clave en genética, medicina y biotecnología. En el Instituto de Histología y Embriología de Mendoza, este legado se traduce en investigación de excelencia orientada a mejorar la calidad de vida.


Animación de James Watson y Francis Crick con su modelo de ADN.

Cada 25 de abril se celebra el Día Internacional del ADN, una fecha que recuerda uno de los descubrimientos más importantes de la ciencia moderna: la publicación, en 1953, del modelo de doble hélice que permitió entender cómo está estructurado el ADN, la molécula que contiene la información genética de los seres vivos. Este hallazgo, impulsado por investigadores como James Watson y Francis Crick, contó también con el aporte invaluable de Rosalind Franklin, cuyas imágenes obtenidas mediante difracción de rayos X fueron fundamentales para comprender la arquitectura de la molécula. A partir de este avance, fue posible profundizar en el estudio del genoma humano, es decir, el conjunto completo del ADN de una persona. Estos conocimientos marcaron un antes y un después en la biología y hoy permiten comprender mejor muchas enfermedades, desarrollar tratamientos más precisos y avanzar hacia una medicina cada vez más personalizada.

 Qué implica estudiar el genoma humano

El genoma humano es como el “manual de instrucciones” completo de nuestro cuerpo. Está formado por todo el ADN contenido en cada una de nuestras células y guarda la información necesaria para que nuestro organismo se forme, funcione y se mantenga vivo. Dentro de ese ADN están los genes, que son pequeñas partes de ese manual y que determinan características como el color de ojos, la altura o cómo funciona nuestro metabolismo.

Si lo pensamos de forma simple:

  • ADN = el material donde está guardada la información.
  • Genes = fragmentos del ADN que contienen instrucciones específicas.
  • Genoma humano = el conjunto total de todo ese ADN, es decir, todas las instrucciones completas.

“Las personas compartimos la gran mayoría de nuestro genoma, pero no somos idénticas: entre individuos no emparentados puede haber millones de diferencias, que representan aproximadamente un 0,4% del genoma”. Explicó el investigador Mariano Polo, responsable del Laboratorio de mantenimiento del genoma y reparación del ADN en el Instituto de Histología y Embriología de Mendoza. Y agregó: “El ADN contiene información esencial, pero no es invulnerable. Cada día, en cada una de las células de nuestro cuerpo ocurren varios miles de eventos de daño que deben ser detectados y reparados con precisión, lo que muestra cuánto dependemos de sistemas de reparación eficientes para evitar enfermedades”.

Aportes del IHEM en el estudio del ADN

En la actualidad, los avances en genética y genómica permiten abordar enfermedades desde una perspectiva cada vez más precisa. El análisis del ADN ha hecho posible identificar mutaciones, comprender mecanismos moleculares y desarrollar nuevas estrategias de diagnóstico, prevención y tratamiento.

En este contexto, el Instituto de Histología y Embriología de Mendoza (IHEM, CONICET-UNCUYO) lleva adelante investigaciones que contribuyen al conocimiento de los procesos biológicos a nivel molecular y celular. Estos estudios son clave para entender el origen de diversas patologías y avanzar en el desarrollo de terapias innovadoras. El Dr. Mariano Polo explicó: “En nuestro grupo estudiamos cómo se acumula el daño en el ADN y cómo las células intentan repararlo. Esto es clave en cáncer, porque las células tumorales suelen depender de mecanismos de reparación alterados o incompletos para seguir dividiéndose. Entender esas fallas permite explorar formas de llevarlas más allá de su límite de tolerancia al daño y favorecer su muerte de forma más selectiva”.

“A lo largo de la vida, nuestras células no conservan exactamente el mismo ADN con el que nacimos. Cada tejido de cada órgano va acumulando pequeñas mutaciones somáticas, distintas entre una célula y otra. En muchos órganos, una célula puede sumar miles de cambios con la edad; en tejidos expuestos a agentes como la radiación UV o el tabaco, esa carga puede ser mucho mayor. Por eso, estudiar la reparación del ADN permite entender no solo cómo se conserva la información genética, sino también cómo el daño acumulado puede contribuir al cáncer”, se explayó el Dr. Polo.

El Día Internacional del ADN es una oportunidad para reconocer la importancia de la ciencia básica como motor del conocimiento y su impacto en la vida cotidiana. También invita a reflexionar sobre los desafíos éticos y sociales que acompañan el uso de la información genética. A más de 70 años de aquel descubrimiento, el ADN continúa siendo una de las claves fundamentales para comprender la vida y mejorar la salud de las personas.

Importancia de estudiar el ADN

Estudiar el ADN es importante porque nos permite entender cómo funciona la vida desde su nivel más básico y usar ese conocimiento para mejorar la salud y la calidad de vida. Es clave por varias razones:

  • Para comprender las enfermedades: El ADN puede tener cambios (mutaciones) que están relacionados con muchas enfermedades. Estudiarlo ayuda a saber por qué aparecen y cómo se desarrollan.
  • Para mejorar el diagnóstico: Gracias al análisis del ADN hoy es posible detectar enfermedades de manera más temprana y precisa, incluso antes de que aparezcan síntomas.
  • Para desarrollar tratamientos más efectivos: Permite avanzar hacia la medicina personalizada, es decir, tratamientos adaptados a cada persona según su información genética.
  • Para prevenir enfermedades: Conociendo la información genética, se pueden identificar riesgos y tomar medidas preventivas a tiempo.
  • Para la ciencia y la biotecnología: El estudio del ADN también impulsa avances en áreas como la producción de medicamentos, vacunas y otras tecnologías que benefician a la sociedad.

En resumen: estudiar el ADN nos ayuda a entender, prevenir y tratar mejor las enfermedades, y a seguir avanzando en la ciencia.