Salud reproductiva

Qué aporta hoy la ciencia para comprender la reproducción humana

En el marco del Día Mundial de la Fertilidad, investigadores del Instituto de Histología y Embriología de Mendoza (IHEM, CONICET-UNCUYO) estudian los mecanismos biológicos y moleculares vinculados con la reproducción humana, con el objetivo de generar conocimiento básico que permita comprender en profundidad estos procesos y contribuir al desarrollo de futuras estrategias diagnósticas y terapéuticas.


Detrás de cada embarazo exitoso hay una compleja coordinación de procesos biológicos.

Cada 4 de junio se conmemora el Día Mundial de la Fertilidad, una fecha orientada a promover la concientización sobre la salud reproductiva y el acceso a información confiable sobre una problemática que afecta a millones de personas en todo el mundo. Aunque en los últimos años aumentó la disponibilidad de información sobre fertilidad, todavía persisten conceptos erróneos y afirmaciones inexactas que pueden generar desinformación, ansiedad o retrasar consultas médicas.

Desde distintos enfoques, equipos de investigación del Instituto de Histología y Embriología de Mendoza (IHEM, CONICET-UNCUYO) estudian procesos biológicos vinculados con la reproducción humana, con el objetivo de comprender mejor cómo influyen distintos factores sobre la fertilidad y aportar conocimiento científico para el desarrollo de nuevas herramientas diagnósticas y terapéuticas.

Uno de los conceptos erróneos más frecuentes es asociar la infertilidad principalmente con factores femeninos. Sin embargo, los especialistas señalan que los factores masculinos participan en una proporción significativa de los casos de infertilidad. La calidad seminal, las alteraciones hormonales, los factores genéticos y determinados hábitos de vida pueden influir de manera importante en la fertilidad masculina. “En un pie de igualdad, la infertilidad de parejas —porque no es solo femenino o masculino— se reparte en 25 % masculino, 25 % femenino, 25 % ambos y 25 % de causas desconocidas”, explicó el investigador Miguel Fornes, del IHEM.

También suele asumirse que las personas jóvenes no pueden presentar dificultades vinculadas con la fertilidad. Sin embargo, existen múltiples factores que pueden afectar la capacidad reproductiva independientemente de la edad. “En este sentido, la alimentación y los hábitos cotidianos también cumplen un rol importante, ya que el estrés, el tabaquismo, el sedentarismo y el consumo excesivo de alcohol pueden impactar sobre la salud reproductiva. Por eso es importante abordar la fertilidad desde una mirada integral que contemple no solo aspectos biológicos, sino también ambientales y vinculados al estilo de vida”, afirmó Fornes.

La investigación científica también ha permitido comprender que la fertilidad femenina depende de múltiples factores que van más allá de la cantidad de óvulos disponibles. La calidad de los ovocitos constituye un elemento fundamental para la fecundación, el desarrollo embrionario temprano y el establecimiento de un embarazo exitoso. En este contexto, investigadores del IHEM estudian los mecanismos celulares y moleculares que regulan la calidad ovocitaria y cómo distintas condiciones, entre ellas la endometriosis y los procesos de envejecimiento reproductivo, pueden afectar la capacidad reproductiva.

“Detrás de cada embarazo exitoso existe una compleja coordinación de procesos biológicos. Comprender cómo y por qué estos mecanismos pueden alterarse es el primer paso para desarrollar estrategias que ayuden a preservar y mejorar la salud reproductiva”, señaló la investigadora Marcela Michaut, del IHEM.  Y agregó: “Los estudios también buscan comprender cómo los cambios asociados al avance de la edad reproductiva y aquellos que ocurren en los ovocitos después de la ovulación pueden afectar su calidad y, en consecuencia, las probabilidades de lograr un embarazo. Este conocimiento constituye una base fundamental para identificar nuevas oportunidades de prevención, diagnóstico y tratamiento en el ámbito de la medicina reproductiva”.

Otro concepto extendido es considerar que los tratamientos de fertilidad garantizan un embarazo. Si bien las técnicas de reproducción asistida representan una herramienta fundamental y han permitido importantes avances médicos, sus resultados dependen de numerosos factores, entre ellos la edad, la causa de infertilidad y el estado general de salud de cada persona o pareja.

En un contexto donde la desinformación circula con facilidad, la investigación científica y la divulgación cumplen un papel central para acercar conocimiento basado en evidencia y contribuir a una mejor comprensión de la salud reproductiva.

La ciencia al servicio de la comunidad

Además de generar nuevos conocimientos, investigadores del IHEM realizan actividades de asesoramiento y orientación en fertilidad, brindando información a mujeres, hombres y parejas que desean resolver dudas relacionadas con su salud reproductiva, la búsqueda de embarazo o la preservación de la fertilidad. Esta prestación está enmarcada en lo que se llama Servicio Tecnológico de Alto Nivel (STAN).

Responsable: Dra. Marcela Michaut

Contacto: 2615 54-7299 / mmichaut@gmail.com