Innovación en el IHEM
El IHEM impulsa la investigación con un nuevo laboratorio de lechugas hidropónicas
Se desarrolló un proyecto interinstitucional entre el IHEM y el INTA que representa una solución innovadora a la cría de animales de laboratorio con un impacto positivo en el uso sustentable del agua corriente y disminución de los costos en alimentación de los animales.
El Instituto de Histología y Embriología de Mendoza (IHEM) puso en marcha un laboratorio piloto de cultivo de lechugas hidropónicas. Este innovador proyecto tiene como principal objetivo asegurar la provisión de alimento de alta calidad para ensayos de laboratorio utilizando un gasterópodo de agua dulce como modelos para estudios parasitológicos y de toxicología ambiental.
La iniciativa de desarrollar este laboratorio surgió de la necesidad de disminuir la carga microbiológica y química presente en las lechugas convencionales adquiridas en el mercado, garantizando así un insumo más seguro y controlado para los estudios científicos. Asimismo, este proyecto reduce a un mínimo la cantidad de agua de canilla utilizada para el lavado de la lechuga adquirida a nivel comercial.
Este logro ha sido posible gracias a una colaboración entre el IHEM y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). En particular, destacamos la valiosa contribución del Ing. Rodolfo Celayes (INTA), quien fue el diseñador del sistema de cultivo hidropónico adaptado a condiciones de luz artificial. Su visión se materializó con el apoyo esencial de Pedro Bakos, Sofía Urdapilleta, Germán Aguado y Gabriel Pisi, quienes aportaron gran parte de los materiales necesarios, incluyendo elementos estructurales, iluminación especializada, soluciones nutritivas ajustadas y el desarrollo de plantines de lechuga mantecosa.
Por parte del IHEM, el Laboratorio de Fisiología, bajo la dirección del Dr. Israel Vega y el apoyo técnico del Dr. Sergio Carminati, acondicionó un espacio con temperatura e iluminación controladas y aportó un diseño estructural adaptado para la producción de lechuga a la escala requerida para cubrir las necesidades energéticas de los animales. La Dirección del IHEM brindó un apoyo constante, tanto económico como en la disposición de espacios y materiales, lo que resultó crucial para la concreción de este proyecto.
Un laboratorio hidropónico pionero para la investigación de Pomacea canaliculata
Mendoza, Argentina – El Instituto de Histología y Embriología de Mendoza (IHEM) da un paso significativo en la inauguración de un laboratorio piloto de cultivo de lechugas hidropónicas. Este proyecto representa nuestro compromiso institucional con el uso sustentable del agua de bebida y la calidad microbiológica y toxicológica de los animales de laboratorio utilizados en investigación básica y aplicada.
La principal motivación para el desarrollo de este laboratorio radica en la necesidad de asegurar una fuente de alimento controlada y de alta calidad para la cría y mantenimiento de una colonia de caracoles acuáticos, conocidos comúnmente como caracoles manzana, que han sido propuestos para estudios de toxicología ambiental. Históricamente, la dependencia de lechugas cultivadas de forma convencional, adquiridas en ferias y mercados locales, presentaba un desafío continuo en lo que se refiere a la variabilidad en la carga microbiológica y química, factores que pueden influir directamente en la robustez y fiabilidad de los resultados experimentales. La hidroponía, al ofrecer un ambiente de cultivo controlado, minimiza estos riesgos, permitiendo una dieta estandarizada y consistente para los especímenes de estudio. Asimismo, dicho proyecto representa una reducción del agua utilizada para el lavado manual, del tiempo del personal, y del costo mensual invertido en alimentos.

La Hidroponía: Una Técnica con Impacto Global y Local
La hidroponía, el cultivo de plantas sin suelo, utilizando soluciones nutritivas disueltas en agua, ha ganado terreno globalmente por su eficiencia y ventajas ambientales (Chowdhury y Asiabanpour, 2024; Szekely y Jijakli, 2022). Esta técnica permite un uso hasta un 90% más eficiente del agua en comparación con la agricultura tradicional (Iberdrola), y reduce significativamente la necesidad de pesticidas y herbicidas al eliminar la tierra como medio de cultivo (Repsol). En regiones como Mendoza, caracterizadas por la escasez hídrica, la adopción de la hidroponía se presenta como una alternativa sumamente relevante para la producción sustentable de alimentos y biomasa (Viana Frías y Silva, 2024).
A nivel internacional, la investigación en hidroponía abarca desde el desarrollo de nuevos sistemas de recirculación de nutrientes para cerrar ciclos y minimizar residuos (Miller et al., 2020; Asaduzzaman et al., 2022) hasta su aplicación en contextos de seguridad alimentaria y resiliencia económica (Ekaputri et al., 2021). En Argentina, el INTA ha impulsado activamente el desarrollo de sistemas hidropónicos adaptados a las condiciones locales, buscando soluciones productivas eficientes y sostenibles (Hennig et al., 2021). De hecho, ya se han explorado desarrollos de prototipos de producción hidropónica de Lactuca sativa (lechuga) para la alimentación de Pomacea canaliculata en el marco de estudios de ecotoxicología, destacando la sinergia entre la experticia del INTA y las necesidades del IHEM (Celayes et al., 2025).
Una Alianza Estratégica para la Ciencia
La materialización de este laboratorio es un claro ejemplo de colaboración interinstitucional. Fue posible gracias al trabajo conjunto entre el IHEM y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Desde el INTA, el Ing. Rodolfo Celayes fue el cerebro detrás del diseño del innovador sistema de cultivo de lechugas hidropónicas. Su trabajo fue respaldado por un equipo comprometido, incluyendo a Pedro Bakos, Sofía Urdapilleta, Germán Aguado y Gabriel Pisi, quienes realizaron aportes fundamentales de materiales, desde la estructura y la iluminación especial, hasta las soluciones nutritivas ajustadas y el desarrollo de los plantines de lechuga mantecosa.
Por su parte, el Laboratorio de Fisiología del IHEM, bajo la dirección del Dr. Israel Vega y con el apoyo técnico del Dr. Sergio Carminati, jugó un rol crucial en el diseño estructural para asegurar un cultivo a escala de lechuga con condiciones óptimas de temperatura e iluminación. La Dirección del IHEM brindó un respaldo incondicional, tanto en el aspecto económico como en la facilitación de espacios y materiales, demostrando su compromiso con la excelencia científica y la innovación.
Este laboratorio no solo fortalece la capacidad de investigación del IHEM en el estudio de Pomacea canaliculata, un modelo animal relevante en ecotoxicología (Iannacone et al., 2002, Campoy Diaz y col. 2018; Juarez y col., 2022, 2025), sino que también posiciona a la institución a la vanguardia de la adopción de tecnologías agrícolas sostenibles en el ámbito científico. Es un testimonio de cómo la sinergia entre diferentes instituciones y la aplicación de métodos innovadores pueden redundar en avances significativos para la ciencia y la comunidad.